Aprende a reirte de ti mismo

Hoy vamos a ver un tema que muchos de vosotros me habeís preguntado y es cómo ganar en comodidad cuando estoy en grupo y como no ver afectada mi autoestima, cuando otras personas se hacen bromas sobre mí o me hacen algún comentario. En definitiva es, como aprender a reírse de uno mismo, si hay algo, que no me resulta nada atractivo son las personas que hacen bromas sobre los demás, que se rién de los demás, pero nunca se ríen de sí mismos.

No os parece sospechoso que alguien siempre encuentre graciosos los defectos de los demás pero de los suyos no digan ni mú. Mostrar con humos tus debilidades, va a hacer que las personas te perciban como alguien más poderoso y más atractivo. Primero porque el humor es sinónimo de inteligencia, con humor somos capaces de transformar la realidad, somos capaces de mediante el ingenio, ante una situación conflictiva, convertirla en una situación divertida, facil.

Además cuando decides también hacer humor con tus debilidades, con tus defectos, estás dando pie a que los demás también acepten la posibilidad de que puedes hacer humor con ellos. Yo tenía un compañero de piso que esto lo hacía estupendamente, me acuerdo de un ejemplo y es que él entró un día, en el cuarto cuando éramos muy jovencitos y me dijo:

Tio tu cuarto está súper desorganizado parece el mío.

Es imposible que cuando alguien te ponga el foco y haga humor con sus debilidades y sus pequeños defectos, las personas se puedan sentir ofendidas cuando te hace un comentario sobre una debilidad o algo que hayas hecho erróneamente, además están transmitiendo una imagen cuando hablaba antes de poder, de seguridad en uno mismo, porque si él no trata de esconder o de ocultar aquellas pequeñas debilidades, es que se siente suficientemente cómodo con quien es, como para poder enseñarnoslas y no sentirse amenazado.

Por otro lado, también ganamos con respecto a la comunicación, generar un espacio donde no solo ya nosotros, seamos capaces de hacer humor con nuestros mismos, sino que estamos dando permiso, en ese caso también a la gente, a que se pueda reír de sí mismo.

La gente va a ser más cómoda con nosotros porque se van a percibir a ellos mismos con más autoestima, porque se van a dar permiso de hacer humor con sus defectos y se les está dando. Por último en tratar de no ser repetitivos con este elemento, porque no se trata de intentar captar la atención o captar el cariño por los demás en base a convertirnos a nosotros en un foco de humor o sencillamente el mostrarlo con naturalidad.