Cómo confiar mas en mí

Hoy hablamos de un tema que es el que más me gusta trabajar: aumentar la confianza en mí mismo y en mí misma.

Nuestro alto nivel de exigencia, nuestra poca facilidad para premiar lo que conseguimos, nos hace tener una relación muy injusta y poco generosa con nosotros mismos. Y hoy vamos a hablar de cómo alimentar esa confianza. El simple hecho de poder reflexionar y pensar en ti desde tu punto de vista significa que tienes muchos puntos fuertes que te describen, incluso te definen, y que no puedes ver.

Pidamos a diez personas de nuestro entorno que nos definan con cinco atributos positivos, cada vez que tengamos dudas y cada vez que tengamos inseguridades, podemos recurrir a esta experiencia subjetiva e indiscutible de la gente que me rodea, que obviamente me define.

Porque es incuestionable lo que la persona ha experimentado de mí, es decir, al recibir estos cinco atributos positivos de cada una de las diez personas, tendremos una lista de 50 adjetivos que nos definen y que son discutibles porque son los que estas personas han experimentado de ti.

A partir de ahí, podemos empezar a construir una autoestima y una confianza en uno mismo más saludables, ¿por qué? Porque aprendemos una cosa fundamental a destacar, a observar lo positivo en mi identidad. Con esto, desarrollaremos esta nueva habilidad, observar, destacar lo positivo de mi personalidad, ser más generoso conmigo mismo y en esta línea va el siguiente ejercicio.

Quiero que pienses en diez situaciones de tu vida que puedas considerar como éxitos, momentos que te den satisfacción, que te guste identificarte con la persona que lo consigue, no es necesario ganar el Mundial 2012. Simplemente con cosas que generan afecto, ternura, satisfacción, orgullo, para mí por ejemplo es un éxito rotundo tener una amistad desde los 3 años con mi amigo José Ángel que vive en un continente muy lejano, para mí es un éxito porque habla de la persona que quiere ser una persona leal, una persona constante, una persona comprometida.

Otro éxito puede ser, por ejemplo, haber dejado de fumar, lo que también habla de mí. Así que me gustaría que en el ejercicio de ser cada vez más generoso conmigo mismo, me gustaría pensar en diez momentos de tu vida que te generen satisfacción y orgullo y así construiremos una imagen más positiva y más justa de mí mismo, basada en lo incuestionable en la experiencia subjetiva de los demás y en las experiencias que ya he tenido.

Voy a hacer los ejercicios que te he enviado y te invito a hacerlos también y a recordar que muchas de nuestras inseguridades se definen por la forma en que nos tratamos a nosotros mismos.