Como no dejar de seducir a tu pareja

Muchas veces nuestras emociones son muy complejas y tendemos a confundir nuestros miedos con nuestros deseos. Vamos a hacer una reflexión en torno a nuestra relación con nuestra pareja y es que desde nuestra adolescencia cuando nos gustó por primera vez un chico o una chica, hemos estado acostumbrados a preguntarnos ¿qué puedo hacer para gustar a esa persona?.

A veces hemos perdido horas de sueño con ese tema, con el tiempo cuando tienes pareja vas aprendiendo que hay que hacerse una segunda pregunta que no estamos tan acostumbrados que es: ¿Qué puedo hacer para que este chico o esta chica me guste más?

Y en ese sentido a veces llevado por miedos o por inseguridades, estamos decisiones que no nos damos cuenta que van a afectar a nuestro deseo, por ejemplo si yo tengo una pareja, un chico o una chica, que bien tiene su partido de fútbol o de lo que sea los jueves o que un fin de semana al mes le gusta irse de viaje y me siento un poco inseguro porque en esos aspectos eso que el o ella hace, ahí va conoce gente nueva, lo pasa bien no está conmigo es menos tiempo que paso.

Hay parejas que para reducir esa inseguridad de algún modo van logrando que esa persona renuncie a esos aspectos, a esos espacios de su vida, ¿qué pasa?. Que a corto plazo puede parecer que gano en seguridad, gano en tener a esa persona conmigo, pero a medio plazo puede que esa persona empiece a estar físicamente menos atractiva, puede ser que tenga menos historias que contar, que aporte menos a la relación, que esté más quemado o más triste. Y yo de repente a medio plazo empiezo a desear menos a esa persona.

Lo que quiero que pensemos a este respecto es que: ¿Hay algo peor que desear a nuestra pareja y no poder pasar tanto tiempo con con ella como quisiéramos? Y es no desear a nuestra pareja y creo que invitaros a disfrutar del deseo de estar con una persona porque si acabamos con el deseo se acaba la pareja.

En ese sentido hay una metáfora que suelo comentar, que es la del día 1, el día 1 como símbolo del principio de una relación, ¿Qué tiene el día 1 con una persona?, el principio tiene sus inseguridades, tiene la otra persona sus espacios, sus hobbies, sus amigos y por eso cuando quedo con ella me aporta novedad, me aporte historias, resulta que se ha ido de viaje y estoy un poco fastidiado porque no está conmigo.

Pero tengo deseo, bendito sea sentir deseo y encima cuando la veo, voy creciendo y de donde vemos las parejas sacar nuestra seguridad de que las oportunidades están en nuestro campo, de que es conmigo con quién va a pasarla noche va a quedar, aprovechamos nuestras oportunidades pero a la vez cuidemos mucho, de que la otra persona siga teniendo sus espacios como los tenía el día 1 o si no podemos acabar con el deseo.

Esta idea nace del paradigma de esa constante seducción de nuestra pareja, constante seducción de nuestros amigos, constante seducción de nuestra vida en definitiva. También con nosotros mismos tenemos que estar constantemente buscando la forma de seducirnos y luego por otro lado me gustaría acabar como siempre con una propuesta con un ejercicio y es que quizá podáis reflexionar sobre qué cosas he podido hacer que mi pareja haya tenido que renunciar y cómo puedo hacer para proponerle que vaya recuperando esos espacios, en definitiva para que pueda seguir seduciendome y que yo también puede seguir seduciendola.