Como pedir ayudar

Veamos algo fundamental con respecto a la valentía y a la vulnerabilidad, algo muy humano, algo que es lo que ha hecho la colaboración, que el ser humano hoy tenga internet, que abra el agua y salga calentita o incluso que pueda hecharse una siesta sabiendo que no le va a matar ningún león.

La colaboración, la ayuda, el ser humano es como es, gracias al que ha pedido colaboración, se ha unido para conseguir cosas y fíjate hoy en día nos cuesta pedir ayuda. Pero saber pedir ayuda, también es un arte y también se puede pedir ayuda de formas muy distintas.

Muchas veces utilizamos un estilo muy pasivo, donde prácticamente sin comunicarnos esperamos que la gente nos entienda, que sepa que queremos, que sepa cómo tiene que actuar para sentenciar nuestras necesidades y prácticamente sin comunicarlos, ya deseamos que nos ayuden que nos entiendan, sin exponernos.

Seguramente por miedo a mostrarnos vulnerables, otras veces somos más agresivos y más que pedir ayuda, exigimos cosas. Oye quiero que hagas esto…, necesito que…, y eso nos va a alejar de los demás, por tanto la ayuda tiene que partir siempre de una generosidad, una empatía y una concreción de qué es lo que queremos.

Vamos a poner el ejemplo de que hay algo de mi trabajo, una tarea dentro del equipo que no puedo hacer yo, porque ese día va a ser imposible, y es una cita con un cliente, lo primero que tengo que hacer es preguntarme ¿quiero conseguirlo?

Segundo, es identificar de las personas de mi entorno cuál me puede ayudar.

Lo tercero es recurrir a esa persona, acercarme y decirle oye, Pedro me dado cuenta que tengo un problema, que no puedo ir a la reunión del Viernes y creo que tú me puedes ayudar porque me puedes cubrir y vas a hacer perfectamente lo que se necesita que yo haga en esa reunión, luego empatizo y te digo que por supuesto que si no vas a poder hacerlo, yo entiendo que puedes estar ocupado y que ya tengas otras cosas, que quizás ya sean prioritarias

Punto siguiente: Explico las consecuencias positivas, que era mejor para la empresa si no renunciamos a esa reunión y yo te estaré muy agradecido y último punto, sabrás que puedes contar conmigo para futuras ayudas, por lo tanto como en subjetividad y como en asertividad os ofrecemos la fórmula mágica

Vamos con el primer punto, primero lo que me toca hacer es concretar qué es lo que necesito, tener muy claro qué es lo que necesito.

Segundo punto: plantearme de las personas que tengo en mi entorno, cuál puede ser la indicada para ayudarme.

Lo tercero: es recurrir a esa persona y decirle exactamente cómo me puede ayudar.

Lo cuarto es empatizar y decirle que yo puedo llegar a justificar el hecho, de que si no puede, o no quiere no me ayude.

El siguiente punto sería hablar de las consecuencias positivas de que esa ayuda puede tener para mí, incluso también para un proyecto que tengamos en común y el último punto sería ofrecerle mi ayuda para futuras ocasiones