Como sentirme mas seguro de mi mismo

Hablemos de una sensación que creo que todos compartimos, es la sensación de no encajar o de no sentirme del todo libre cuando estoy con los demás, la sensación de no sentirme cómodo cuando estoy en grupo, de no sentirme cómodo cuando tengo que exponerme a una situación difícil.

Y todo eso al final se convierte en una especie de obligación, de encajar en las expectativas de los demás y por lo tanto en la ausencia de libertad para ser nosotros mismos. Y es que intentamos encajar en roles que ya existían antes de que nosotros existiésemos, sea el rol del novio, el rol de amigo en mi caso el rol de psicólogo.

Existía mucho antes de que yo naciera y aún así intentó captar la esencia de ese rol y encajar de una forma exagerada, intentamos ser lo que la gente espera de un novio, intentamos ser lo que la gente espera de un amigo, intentamos ser lo que la gente espera en mi caso de un psicólogo.

Pero es que quizás esos roles que ya existían antes de que yo existiese no son capaces de satisfacer o de captar la esencia de lo que yo soy, ni de satisfacer mis necesidades. Yo muchas veces para explicar esto pongo el ejemplo de un gas y un sólido:

Imaginemos que un rol es un elemento sólido que tiene unas pautas marcadas como por ejemplo una taza y el ser humano es gaseoso porque estamos constantemente cambiando, constantemente evolucionando y de hecho es muy difícil que alguien a los 21 años sea igual que los 26 años.

Entonces tratar de encajar en ese rol muchas veces nos genera muchísima frustración porque tenemos que dejar de ser nosotros mismos. Y es que para mí la libertad es darse permiso para ser uno mismo, darse permiso para actuar como yo creo que tengo que actuar en función de mis necesidades, quitarse las zapatillas y andar por el césped, hacer una broma cuando me apetece hacer esa broma y emocionarme con las películas, llorar si estoy nostálgico, abrazar cuando creo que alguien le va a hacer más feliz mi abrazo.

En definitiva permitirse siempre, que no molestemos y no dejemos de respetar a los demás, permitirse ser la persona que realmente somos, y es que no quiero ser la persona que tú quieres que sea, no quiero ser lo que las personas esperan de mí. Quiero ser el yo, talentoso, sensible, a veces temeroso, infantil.

Porque en definitiva todo de esos atributos suman realmente quién soy yo, se trata de que nosotros establezcamos un proceso de maduración con nosotros mismos a nivel particular e íntimo y nos demos permiso para ser la persona que realmente somos.

Nos demos permiso para sentir nuestras emociones que la mayor parte de las veces tratamos de ignorarlas o ocultarlas porque no son coherentes con lo que las personas creen que tenemos que hacer.

El ejercicio que os propongo es muy complejo pero muy sencillo a la vez, se trata que un día a la semana te des permiso, y te dejes ser tú mismo, evidentemente ser tú mismo no es hacer siempre lo que queramos. Se trata de negociar con nuestro entorno, pero siempre comunicar lo que deseamos, comunicar porque lo deseamos.

Un día ser uno mismo, puedes elegir un sábado para empezar, para que no haya conflictos a nivel profesional, pero al final cuando cuando uno es libre de verdad, cuando uno se da permiso para hacer lo mismo, da igual en qué contexto esté, porque va a ser capaz adaptarse a las circunstancias ya las necesidades.