La asertividad, aprende a decir los que piensas.

Vamos a hablar de la asertividad que se podría entender como la habilidad de comunicar mis deseos y mis no deseos de una manera atractiva y empática. Se podría entender como un punto intermedio entre la pasividad, que es no decir las cosas que pienso y la agresividad, que es decir lo que pienso pero de una manera en la cual el otro se siente atacado. Entonces el punto intermedio sería ser asertivo, la asertividad trae consigo la honestidad en dos sentidos: primero conmigo mismo y segundo con la persona que tengo delante.

Conmigo mismo porque si no digo lo que siento, si no soy honesto y no soy coherente con lo que siento, comunicando mis deseos estoy comunicandome y transmitiendome a mí mismo que mis deseos son menos importantes que los de la otra persona, por lo tanto voy a fabricar y voy a construir una imagen de mí mismo, muy poco atractiva con lo cual va a bajar mi confianza, va a bajar mi autoestima y entrar en un círculo vicioso que no me conviene en absoluto

No siendo honestos con la persona que tenemos delante, lo único que conseguimos es frustrarnos porque la otra persona se sale con la suya y quizás sin que haya una mala intención, porque si no comunicó lo que quiero, la otra persona puede actuar sin maldad pero en contra de mis intereses, por lo tanto no se lo estoy poniendo fácil para que me ayude a ser más feliz.

Del mismo modo que hemos visto como la falta de asertividad tiene un papel fundamental en mi visión de mí mismo y mi autoestima, también lo va a tener a nivel social, porque si yo no me acostumbro, si yo no tengo el hábito de comunicar lo que pienso, también estoy acostumbrando a la gente de mi entorno, a mi grupo, en mi opinión no tiene por qué ser preguntada o no tiene por qué ser valorada por lo tanto adoptó un rol social de rol secundario. Un rol de una persona no protagonista y eso al final también va a acabar situándome a los ojos de los demás como una persona no protagonista.

Como es muy difícil adquirir un hábito, en este sentido, vamos a proponer una estructura que la utilizo muchísimo en las sesiones y que es fundamental seguirla para comunicar mis deseos de una manera muy clara, pero empatizando con la otra persona, ¿de acuerdo? Así que son seis fases lo que tiene y voy a intentar primero explicarosla y luego hacer un ejercicio.

El primer punto: hacer una afirmación real de lo que ha pasado que no me gusta, pero que sea objetiva y que no se pueda discutir.

Segundo punto: Empatizar con la persona, es decir llegar a justificar incluso, lo que no te gusta de lo que ha hecho, pero poniéndote en su piel y entendiendo porqué lo ha podido hacer.

Tercero: Explicar por qué es un problema para ti eso que está sucediendo.

Cuarto: Concretar de una manera muy definida qué es lo que quiero.

Quinto: Ofrecer las consecuencias positivas de actuar de la forma que yo estoy proponiendo.

Y sexto: Explicar las consecuencias negativas de seguir actuando de la manera que no me gusta.

Acordaros de que hay que ser honestos con nosotros mismos y con los demás y con la asertividad lo estamos consiguiendo. Yo os propongo que intentando seguir esta línea ha intentad prepararos lo que vais a decir y seais asertivos con la persona que tenéis delante ¿porque? Porque hay que ser más honestos con vosotros mismos y también por supuesto con esa persona.